jueves, 21 de mayo de 2015



Mach Jooin Khiie Jug Jirag
Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral
Por Lucía Martínez



                                                       Fotografía: niño indígena wounaan, Ciudad Bolívar. Lucía Martínez

Problemática relevante en la comunidad indígena wounaan, Bogotá, Ciudad Bolívar

Colombia es el país con mayor inequidad del mundo, las grandes ciudades presentan fronteras que los ciudadanos con poder adquisitivo cruzan para ir de viaje a algún sitio del mapa colombiano; pero cruzan estas fronteras sin mirar por donde pasan, con mucho afán de no tener que parar en un semáforo pues todo lo que suceda detrás de la frontera y detrás de los vidrios de sus carros no les incumbe.

Esas realidades de esa frontera son verdades sin voz, vamos a hablar de la problemática que viven los habitantes de Ciudad Bolívar, específicamente de un Cabildo indígena wounaan, desplazados forzosamente del departamento del Choco, quienes después de 6 años la ley de garantías para las victimas aún no ha reparado en su totalidad.

Fueron desplazados de su territorio dos veces, la primera a Buenaventura en el 2004 y la segunda en el 2009 a Bogotá, estuvieron pidiendo ayuda en diferentes lugares cercanos a Bogotá y decidieron volver a Ciudad Bolívar y radicarse allí, han continuado sufriendo nuevas persecuciones de sus victimarios; por ello cuentan con un esquema de seguridad aunque muy escaso para un grupo de 130 personas, una visita diaria en la vivienda del gobernador.

Américo Cabezón es un indígena de la etnia wounaan de 62 años que vive en la localidad de Ciudad Bolívar, en el barrio Lucerito. Pude entrevistarme con el después de varios intentos para localizarlo, es un hombre muy dinámico; quien representa a un grupo de 130 personas.

La comunidad a la que representa se llama: Mach Jooin Khiie Jug Jirag, Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral

Contexto:
130 personas conforman el Cabildo indígena Wounaan Mach Jooin Khiie Jug Jirag, Cabildo Indígena Wounaan, Sembrando Pensamiento Ancestral, 130 personas desplazadas en diferentes momentos y de diferentes zonas del Choco; pero todas pertenecientes a la etnia wounaan.

Las razones por las que se encuentran en Bogotá son varias; la más importante es que habían sido desplazados en otra ocasión a Buenaventura y allí retornaron al territorio sin garantías de ninguna clase; por lo cual las amenazas regresaron y con más fuerza, entonces decidieron desplazarse a un sitio más lejano y difícil de ser ubicados por los actores del conflicto de su región.

Pero al llegar a Bogotá se encontraron con una situación más difícil pues siendo una ciudad tan grande muchas veces pasan desapercibidos para las entidades que cubren las necesidades de la población víctima del conflicto armado y cuando reciben ayuda son prácticamente pañitos de agua tibia. Viendo tal situación Américo que llego en el 2009 con su familia aproximadamente 10 personas busco reubicarse en municipios cercanos a Bogotá pensando que allí podría encontrar la solución; pero en cada puerta que tocaba está se cerraba y no logro obtener ayuda por lo cual decidió retornar a Bogotá.

Ya en Bogotá buscaron el apoyo de compañeros que como el habían sido desplazados de su  territorio y que vivían en la localidad de Ciudad Bolívar, encontrando un poco de apoyo comenzaron a organizarse con otras familias que fueron llegando y conformaron un cabildo indígena para no perder su tradición, lengua, costumbres y su cosmovisión.

Conformar un cabildo interno requiere una estructura organizativa y de mando; ellos han logrado dicha organización siempre teniendo en cuenta las tradiciones de los ancestros mayores quienes les enseñaron la sabiduría del pueblo wounaan.

Américo Cabezón, cuenta que ellos han presentado su cabildo al Ministerio del Interior pero ellos no han querido darle el reconocimiento por lo cual no tienen personería jurídica,[1] aunque ellos consideran que el reconocimiento más importante es el de los miembros de su comunidad; aunque saben que tendrían más garantías si contara con el reconocimiento del Estado.

En palabras de Américo: “El reconocimiento no es un papel, el reconocimiento lo es cuando usted sabe manejar lo ancestral de los mayores; por qué debe enseñar y debe tener la autonomía propia, lengua, tradiciones, las costumbres y lo que se llama las parteras, los sobanderos, las plantas medicinales, todo, es la pintura corporal, la vestimenta propia, lengua eso sí es autonomía”.

El nombre del cabildo surgió porque cuando los wounaan dicen sembrando pensamiento, se refieren a recoger los pensamientos de los mayores ancestrales; Américo cuenta que los ancestros mayores cuando llegaban de trabajar en sus conucos y a la comunidad tenían que ir a conversar, reunidos para la planeación del próximo día; para así saber cuántos iban a trabajar, que iban a sembrar, o que haría cada uno de los acompañantes.

En cuanto a los proyectos que están adelantando en comunidad, Américo cuenta que ellos desarrollan un proyecto de artesanías en werrege, madera, chocolatillo y chaquiras; el werrege es la fibra que se saca del cogollo de la palma de werregue y que crece en el Choco; las maderas que utilizan son el mare y algarrobo que igualmente crecen en el Choco; el chocolatillo es una fibra natural que se extrae de una palma flexible que crece en los departamentos del Cauca, Choco y Vaupés.

En Bogotá es imposible acceder a los productos que ellos utilizan para la elaboración de sus artesanías; debido a eso debe alguien conocido comprarlos en el Choco y pagar el valor del envió a una empresa de encomiendas.

Las artesanías de los indígenas wounaan en especial el werrege son objetos muy finos y que para su elaboración se requiere tiempo y dedicación. Un jarrón en werrege puede demorar entre 15 a 30 días dependiendo del diseño, el tamaño y la experiencia de la artesana. Dentro del territorio en el Choco son las mujeres las que se dedican a su tejido; pero en Ciudad Bolívar los hombres han comenzado a aprender la técnica para que su proyecto económico de vida sea sostenible.

Algunos de los hombres del cabildo en Ciudad Bolívar son los encargados de la comercialización del producto y ellos manifiestan que los mejores meses para la venta son de marzo a mayo y de octubre a diciembre; mostrando con ello 6 meses productivos.

Existe una queja de parte de la comunidad y es que algunas personas que no son wounaan viajan al Choco a las comunidades en donde hacen trueques de artesanías por ropa usada; cuando estas personas vienen a Bogotá venden los productos artesanales a precios no competitivos, afectando con ello la economía del cabildo.

Los diseños del tejido del werrege son historias de su cotidianidad representadas en el pensamiento de la mujer.

Se puede encontrar diseños donde se plasma la imagen de la palma, de las mujeres en el proceso de tejido, de hombres acompañados por animales como el perro, imágenes de trapiches y todo aquello que es parte de la vida de la comunidad.

También diseñan tejidos con figuras geométricas que tienen un significado en su cosmovisión.
Fotografía: jarrón werregue wounaan. Lucía Martínez

La cosmovisión wounaan, tiene cuatro niveles de su universo, con un orden desde los mundos superiores con sus dioses y algunas almas de sus muertos; hasta los mundos inferiores en donde habitan los wounaan, los animales silvestres, los conucos, las plantas y otros seres.

Según su orden los mundos son:

Maach Aai Pomaan Jeb, el mundo del Padre Mayor, siempre descansando en una hamaca y rodeado de almas de niños que llegan junto a él, son los niños que mueren en el vientre de sus madres y quienes tienen la tarea de mecer la hamaca.

Êwandam Jeb, el mundo de Dios Hijo, lo acompañan las almas de todas las personas que han muerto, quienes reciben la purificación con fuego, quienes no logran purificarse regresan a la tierra, transformados en peces, camarones, animales del monte y vacas.

Wounaan jeb, la tierra de los Wounaan, es el mundo de las personas que fueron creadas por el Padre, habitan los Waspien, seres del agua representados en personas conocedoras de las plantas medicinales.

Ãhãrmiã jeb, el mundo subterráneo, habitado por personas que viven debajo de la tierra.

Sobre como mantienen las tradiciones, la cultura, la cosmovisión y la lengua, teniendo en cuenta que Bogotá es diferente al Choco; Américo dice que para mantener la lengua, ellos en comunidad siempre hablan en wounaan; él dice que aunque ahora tiene mucho contacto con los “otros” cuando llega de sus reuniones lo primero que hace es saludar en wounaan, pues está es la única forma de mantener lo más importante de su tradición que es la lengua.

Respecto a las manifestaciones culturales dice que cada vez que la ocasión lo amerita ellos realizan sus rituales y ceremonias, que son la danza, los cantos, la pintura corporal y la preparación de los alimentos. Además a veces la Secretaria Distrital los invita a realizar eventos para dar a conocer estas ceremonias y su cultura.

Las comunidades indígenas en general luchan día a día por preservar su cultura, lengua y costumbres. Y estando fuera de su territorio natural esta tarea es mucho más difícil.

Hablando con algunos de los wounaan en general dicen que la forma para fortalecer sus costumbres es la práctica y ello es muy importante porque es parte de la vida en comunidad y que aunque Bogotá no es el Choco, ellos siguen siendo Wounaan y para seguir siéndolo no pueden perder su identidad.

Vivir en Bogotá o en ciudades grandes es difícil, complicado, costoso; pero a veces puede ser la mejor opción para obtener la atención del Estado. Américo hace un recuento de su primera llegada a Bogotá y de cómo buscando oportunidades se fue a otros municipios cercanos en donde según el considera que fue más difícil encontrar apoyo; por eso retorno a Bogotá, específicamente a la localidad de Ciudad Bolívar en donde la vida a pesar de ser difícil. Con el trabajo que han realizado en comunidad han logrado algunas de las metas trazadas como: un aula especial para los niños del Cabildo, apoyo económico (que no siempre se cumple), espacios en hospitales con medicina natural, atención del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y de otras instituciones que les hacen acompañamiento.

Él dice que estos logros desafortunadamente se dieron después de la muerte de unos infantes.
Las noticias más recientes del Choco muestran que contrario a haber mejorado la calidad de vida de los habitantes ha empeorado y el conflicto armado y grupos al margen de la ley se han ido apoderando de todo el territorio, ocasionando con ello desplazamientos masivos de comunidades, muertes, torturas y un crecimiento de la delincuencia.

Algunas de las familias que conforman el Cabildo Sembrando Pensamiento Ancestral, han sido desplazados varias veces del territorio, ellos la gran mayoría consideran que la situación en el Choco es cada vez más complicada y que existe un gran proyecto de partes privadas en el desalojo de la tierra en las comunidades tanto indígenas como afrodescendientes. Es por ello que consideran que regresar al territorio aunque es lo que más desean, las condiciones tanto físicas, de seguridad y alimentarias no están dadas. Dicen que no hay garantías.

Han recibido de parte del Gobierno ofrecimientos para retornar pero ellos en su mayoría han decidido la reubicación al retorno.

Hay historias de familias que han retornado en los últimos seis meses y quienes ya han tenido que desplazarse de nuevo en el mejor de los casos; pues a otros los han desaparecido o los han asesinado.
El significado de Sembrando Pensamiento Ancestral y su proyección:

Los integrantes del Cabildo tienen el pensamiento que cada uno tiene una herencia que se va llevando poco a poco y que mañana mediante el ejercicio de transmitir el pensamiento ancestral de los mayores en el futuro ellos serán un ejemplo para los propios wounaan; quienes dirán: esta gente llego a Bogotá y a pesar de todas las vicisitudes que han sufrido lograron fortalecer su comunidad y salir adelante.



[1] En la actualidad existen más de quince cabildos internos de diferentes etnias y comunidades desplazadas sin reconocimiento del Estado.http://www.elespectador.com/noticias/bogota/una-politica-los-indigenas-urbanos-articulo-483778

______________________________________________________________

Respuestas a los interrogantes planteados en la guía del curso:

a.       Qué fue lo que más se le dificulto a la hora de realizar su escrito?

La dificultad más grande fue comenzar, pues al tener tantas ideas es difícil organizarlas, encontrar un principio y lograr una ilación.

Tuve que comenzar varias veces para después volver al principio, escribir, borrar, escribir y volver a borrar; para terminar reescribiendo todo pero organizado. Me acorde varias veces de uno de los textos propuestos en el curso que dice que se debe pensar en el público y hacer que el escrito sea interesante y no aburrido.

Pienso que escribir es una tarea hermosa, pero se requiere práctica y la práctica la vamos obteniendo en cuanto sigamos leyendo y practicando.

b.      Que fue lo que menos se le dificulto?

Obtener la información con la cual realice el escrito; tuve que hacer varias visitas pero me brindaron la información sin muchas trabas. El acercamiento a una comunidad con problemáticas por solucionar puede a veces ser dificultoso; pero el resultado de las entrevistas depende en parte de la actitud del entrevistador.

c.       Si tuviera que darle una nota cuál sería y porqué?

Si la calificación es sobre 50, la nota que daría, sería 40.

Porque considero que aún no domino todas las técnicas de escritura y que algunas veces tengo que dar muchas vueltas para encontrar el hilo de lo que estoy escribiendo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario